sábado, 29 de junio de 2019

Focacceite


Orillas doradas, crujientes, con un toque dulzón a cereal.

 Mediterránea y muy ponible...


así es esta coca de aceite.





Es fácil de preparar y el sabor de boca que os deja es muy interesante.

Vamos con la preparación

En gramos:
500  harina 
400 agua helada
10  levadura fresca
10 sal


En un cuenco:
Disolvemos la levadura en el agua fresquita. Añadimos la harina y la sal. 
Mezclamos con las manos hasta que los cuatro ingredientes estén integrados.
Hacemos un pliegue de un lateral al centro, estirando un poco la masa antes de solaparla. Giramos el bol y hacemos otro pliegue. Y así hasta que todos los laterales hayan ido al centro.
Tapamos el cuenco con un film y lo guardamos en la nevera durante un día (yo lo he tenido 20 horas).

Momento de puro placer: 
Sacar la masa de la nevera y retirar el film para ver la fiesta que se han montado las levaduras con el azúcar del gluten.

Amasado:
Volcamos la masa con cuidado sobre una superficie enaceitada. Enaceitamos nuestras manos también y hacemos cuatro pliegues a la masa estirándola bien antes de solaparla. Tiene que quedarnos como un paquete con cuerpo.
Tapar con film y dejar reposar 2 horas (en esas 2 horas, realizar unas tres tandas de pliegues).

Unte: 
Aceite de oliva
Romero, ajo, olivas, sal gruesa, ...


Pasadas las 2 horas, hacemos unas rondas de pliegues para darle volumen al paquete y lo colocamos en una bandeja forrada con papel de horno enaceitado.

Vertemos la mezcla de aceite reposado con las hierbas o especias que hayamos elegido, por encima de la masa y la untamos bien a la vez que vamos introduciendo nuestros dedos para que penetre el aceite. En ese mismo gesto movemos los dedos hacia las orillas para repartir la masa en el molde.
Dejamos reposar 5 minutos y metemos al horno precalentado a 250º C. Al momento de cerrar la puerta bajar a 220ºC y cocer durante una media hora.

Truco del almendruco: 
...y necesario. Poned en la parte baja del horno, una bandeja metálica donde verter un vaso de agua al momento de meter la masa. El vapor hará que se mantenga un nivel adecuado de hidratación, la superficie no se secará al primer golpe de calor y leudará mejor. Además del color dorado que tendrá la torta.


〜


"Espera mientras amas. Huye de ti mismo y encuéntrate"



viernes, 28 de junio de 2019

De óxido y aceite

Después de varios años sin mover un dedo por este blog, he empezado a escuchar el crujido del metal húmedo y viejo.
Típica escena de cine, en la que aparece un señor dado por muerto y en unos largos segundos de tensión y expectación, el señor mueve un dedo: 
-Ohhh alivio... está vivo!

Pues eso pero sin tensión ni expectación, simplemente un dedo oxidado movido por la gratitud de poder escribir con estas vistas, "araña de la muerte" incluida.




Pero tranquilos, tengo preparada una receta aceitada para que todo fluya y se deslice con mayor naturalidad y sencillez (en pruebas).


Motivada por vivir, decidí comprar un billete de ida a esa isla tan querida por el resto del mundo, Irlanda. Y no es para menos.
Vine sin pensar mucho más que en llevarme ropa de abrigo e impermeable. Lluvia que te temo lluvia...


La esencia de este país es la total despreocupación con la que viven. Es un poco fea esta palabra, despreocupación, pero en ella hay un amalgama de adjetivos muy alejados de la oscuridad.


Están hechos de otra pasta y viven por y para el arte: la música.
Un país ampliamente minado por la sociedad vecina, que ha superado la adversidad con emoción, bienestar, no preocupación  (no worries) y sencillez. 


Verde que te quiero verde.









martes, 18 de junio de 2019

Pájaro negro


¿Dónde se habrá metido? 

Llevo viéndole tanto tiempo por aquí. Además siempre a la misma hora, entre las 7 y las 9 de la tarde, cuando no hay nadie más por esos caminos, cuanto más brillantes miran sus ojos. 

¿Por qué no viene?

Soy un señor de costumbres y ya no quiero nada que no sean sus migas de pan duro. Sus granos de arroz y sus besos al aire.